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PASABA POR AQUÍ

A cal y canto

 

Así fue como nos encontramos los accesos a la vía pecuaria que debía llevarnos hasta el PAU 21. Unos 300 manifestantes nos concentramos en la plaza de San Miguel de Salinas desde donde partimos hasta el lugar habitual que siempre se había utilizado para comenzar las marchas. Cual fue la sorpresa de todos cuando nos encontramos la puerta cerrada con un candado reluciente, y los huecos en la vieja valla (entrada alternativa) recien reparados.

Sin duda alguna todas las medidas que el conocido empresario tomó para evitar nuestro paseo dieron sus frutos. Los responsables se pusieron en contacto con la Guadia Civil con la esperanza de que rompiera un candado que nunca debería estar cerrado, estos se limitaron a decir que no conocían nada del asunto, y llamaron al Seprona. El agente del Seprona dijo que el único que potestad para romper el candado era un agente forestal de la Consellería, pero que casualmente ese día no había ninguno por la zona.

Finalmente se cursó denuncia ante el Seprona, que sin duda poco importará al propietario de la finca. A él lo que le importaba era que no cruzásemos para no ver las roturaciones que ha hecho en las últimas fechas, y lo consiguió.

Al final, y tras dos horas de espera, la gente empezó a disolverse, y algunos fuimos a visitar una zona conocida como “las trincheras” donde todavía se conservan las trincheras cavadas en el monte, con la finalidad de aguantar un posible desembarco en la guerre civil.

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