No había escrito ni una línea hasta la fecha sobre todo el asunto de Izquierda Unida en Andalucía. Hasta el día de hoy me había limitado a felicitar a los compañer@s por sus magníficos resultados en las elecciones autonómicas, en las cuales se duplicó la representación hasta alcanzar 12 diputados y dejar al señorito Arenas una vez más sin posibilidad de gobernar en Andalucía.
Pero claro, visto lo sucedido esta semana con el asunto del plan de ajuste aprobado por los consejeros incluidos los 3 de IU me veo en la obligación de escribir lo que pienso del asunto.
Empecemos por el principio, se dijo durante la campaña que en Andalucía no pasaría lo de Extremadura y que si dependía de los votos de IU el PP no gobernaría, lo que hasta cierto punto puedo compartir. Y así fue, el PP se quedó con 50 diputados muy lejos de lo que las encuestas más pesimistas para su formación le otorgaban. Lo que reafirma mi teoría de que la gente podrá estar aborregada pero ante los palos de vez en cuando reacciona.
Entonces la dirección andaluza comenzó la ronda de negociaciones con el PSOE para el acuerdo que podría ser de investidura, legislatura o gobierno. La opción que mejor se podía ajustar a mi opinión, la de apoyar la investidura y santas pascuas a llegar a acuerdos puntuales en políticas de izquierdas, se descartó incomprensiblemente desde el primer momento. Lo que inevi
... (... continúa)



