En cuatro años y medio que llevo en danza este blog muy rara vez he escrito sobre deporte, menos aún sobre fútbol. Pero la ocasión lo merece.
Esta noche un equipo de fútbol humilde ha pasado de la anécdota a la utopía. Hace ocho meses escasos, el Mirandés lloraba en el cesped de Guadalajara al ver truncadas sus ilusiones de ascenso a 2ªA. Esta noche vuelve a llorar, esta vez con lágrimas como puños, pero de alegría tras vencer al Espanyol de Barcelona en el último minuto de la eliminatoria y convertirse así en el primer clasificado para las semifinales de la Copa.
No es raro que algún equipo humilde dé la campanada y elimine a otro equipo teóricamente superior. Sobretodo desde que se estableció la modalidad de partido único en las primeras rondas. En el recuerdo de todos está aquel mítico Numancia que le complicó las cosas a todo un Barcelona. O el reciente "alcorconazo" que apeó al Real Madrid de una competición que se le venía resistiendo en los últimos tiempos. Incluso por tierras oriolanas se recuerda el mítico viaje al estadio de Las Gaunas para enfrentarse a un Logroñés que tuvo que recurrir a los penaltis para eliminar al añorado Orihuela Deportiva (siempre en nuestro recuerdo).
Pero lo de este Mirandés es épico. Hasta hace algunos años no era extraño que jugadores de más o menos renombre se "rebajaran" a firmar con equipos de 2ªB atrai
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